Voices for Biodiversity

Conservación de Aves en los Bosques Andinos de Colombia

Me despierto a las 4:30 de la madrugada en mi tienda de campaña y salgo a admirar el bosque oscuro y cubierto de nubes. Me reúno con mi equipo local para entrar en calor y discutir nuestro plan de acción. Mientras saboreamos una taza de buen café colombiano, nos sentamos en un tronco húmedo y fantaseamos sobre la posibilidad de capturar un tucán o un búho. Ya nos ha pasado dos veces en este viaje de seis meses a través del bosque nublado...

Foto cortesía de Natalia Ocampo-Peñuela

Foto cortesía de Natalia Ocampo-Peñuela

¿Qué me ha traído a esta zona, la más profunda del bosque andino? La investigación para mi doctorado. Como estudiante de posgrado en la Universidad de Duke, me he propuesto mejorar la conservación de las aves tropicales que se hallan en mayor peligro de extinción: las que sólo se encuentran en un lugar (endémicas) y las que peligran por la pérdida de su hábitat, la caza o el comercio de mascotas (amenazadas). He dirigido mis esfuerzos a los Andes Occidentales de Colombia, un área tan diversa que es posible ir en busca de pájaros que observar (avistamiento de aves) durante un solo día y encontrar más de 200 especies. ¡Esta cantidad es la mitad de las especies que se encuentran en todo el estado de Carolina del Norte!.

Estos bosques se enfrentan actualmente a una gran variedad de amenazas. La deforestación con fines agrícolas, el pastoreo de ganado y actividades industriales como la minería y la explotación petrolera constituyen un peligro tanto para esta área como para muchas otras que son regiones florecientes de biodiversidad tropical.

Estoy particularmente interesada en cómo la deforestación en elevaciones más bajas impacta la distribución de las aves a lo largo de gradientes de elevación (montañas). Esto me lleva de nuevo al bosque oscuro y nublado. Nos hemos dedicado a abrir quince redes de neblina con el fin de capturar, identificar, fotografiar y soltar las aves que nos pueden ofrecer información sobre el estado de las comunidades de aves y la forma en que las mismas se ven afectadas por la deforestación. Movemos las redes a diferentes elevaciones cada cinco días, lo que abarca un gradiente de 2.200 a 2.800 metros (de 7.000 a 9.000 pies). Hemos establecido este experimento en dos transectos: las áreas que están completamente cubiertas por bosques y las que están parcialmente deforestadas.

Foto cortesía de Natalia Ocampo-Peñuela

Foto cortesía de Natalia Ocampo-Peñuela

Además de colocar las redes de neblina, también llevamos cuenta de las aves que vemos o escuchamos en puntos de conteo y el muestreo nos ofrece una gran variedad de especies. Mediante el estudio de las comunidades de aves a lo largo de estos gradientes, podemos entender cómo las especies se distribuyen actualmente, cómo la deforestación les afecta en el momento presente y cómo el cambio climático exacerbará estos efectos en el futuro cercano y lejano.

Los seis meses que llevamos viviendo en estos bosques han sido maravillosos, ¡y muy difíciles! Comenzamos con extensiones de bosques vírgenes que no tenían senderos y, obviamente, no había cabañas (ni cuartos de baño). La primera caminata a través de estos bosques reveló que lo que yo había trazado usando Google Earth era muy difícil de acceder... y que los modelos estadísticos tendrían que adaptarse a un cierto caos. Las pendientes eran empinadas y fangosas. Algunas áreas tenían suelos inestables formados por raíces que se quebraban tan pronto como las pisábamos.

Estos bosques andinos parecen hallarse en estado silvestre, natural, pero no van a permanecer así durante mucho tiempo. La deforestación está subiendo paso a paso estas montañas. Se ha planificado un camino que cortará el bosque profundo Choco a la mitad. Traerá “el desarrollo” y, con éste, la caza y la degradación.

Por medio de un trabajo de campo extensivo en los Andes Occidentales, he probado la idea de que las aves que viven en bosques bordeados por tierras deforestadas se distribuyen de manera diferente a lo largo de las montañas (rangos de altitud) que aquellas que se encuentran en  bosques bordeados por otros  bosques. Mediante el muestreo en estos dos tipos de bosques (bordeados por la deforestación y bordeados por más bosques), he probado que las aves cuyo hábitat se halla bordeado por tierras deforestadas tienen rangos de altitud más estrechos que otras aves de la misma especie que viven en bosques continuos (sin deforestación). Esto indica que la deforestación de un área afecta no sólo a la zona en sí, sino también a los bosques que la circundan.

¿Por qué sucede esto? Algunas especies que dependen de recursos estacionales, como frutas o néctar, migran a altitudes variadas (hacia arriba y hacia abajo de las montañas) en busca de su fuente de alimento preferido. Sus áreas de alimentación se reducen cuando  se tala parte de un bosque.

Mis colegas y yo nos sentamos juntos para compartir una cena caliente antes de entrar a nuestras tiendas de campaña, donde soñaremos con el día siguiente. Una vez más, estudiaremos algunas de las aves más bellas del planeta y tal vez ayudemos a salvarlas.

Las fotos se hallan protegidas por la ley de derechos de autor y no pueden ser reproducidas sin permiso. Las fotos se utilizan con el permiso de Natalia Ocampo-Peñuela.

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